Guillermo Pérez Sánchez

  • View
    213

  • Download
    0

Embed Size (px)

DESCRIPTION

revista

Transcript

  • La memoria del pasado

    n. 3 2004

    yRevista de Historia Contempornea

    PasadoMemoria

  • Edicin electrnica:

    Espagrafic

    Reservados todos los derechos. No se permite reproducir, almacenar en sistemas de recuperacin de la informacin ni transmitir alguna parte de esta publicacin,

    cualquiera que sea el medio empleado -electrnico, mecnico, fotocopia, grabacin, etc.-, sin el permiso previo de los titulares de los derechos

    de la propiedad intelectual.

    Estos crditos pertenecen a la edicin impresa de la obra.

    Preimpresin e impresin: Espagrafi c

    Depsito legal: A-293-2002ISSN: 1579-3311

    Coordinacin del monogrfi co: Glicerio Snchez Recio

    Diseo de la portada: Gabinete de Imagen y Comunicacin Grfi ca de la Universidad de Alicante

    Traduccin inglesa de los resmenes por el profesor Clive Alexander Bellis, Universidad de Alicante

    Direccin: Glicerio Snchez Recio

    Secretara: Francisco Sevillano Calero

    Consejo de redaccin: Salvador Forner Muoz, Rosa Ana Gutirrez Lloret, Emilio La Parra Lpez, Roque Moreno Fonseret, Mnica Moreno Seco, Jos Miguel Santacreu Soler y Rafael Zurita Aldeguer, Universidad de Alicante.

    Consejo asesor:

    Julio Arstegui Snchez(Universidad Complutense)

    Grard Chastagnaret(Universidad de Provenza)

    Jos Luis de la Granja(Universidad del Pas Vasco)

    Grard Dufour(Universidad de Aix-en-Provence)

    Eduardo Gonzlez Calleja(CSIC)

    Jess Milln(Universidad de Valencia)

    Conxita Mir Curc(Universidad de Lleida)

    M Encarna Nicols Marn(Universidad de Murcia)

    Marco Palla(Universidad de Florencia)

    Juan Sisinio Prez-Garzn(Universidad de Castilla-La Mancha

    Manuel Prez Ledesma(Universidad Autnoma de Madrid)

    Manuel Redero San Romn(Universidad de Salamanca)

    Maurizio Ridolfi (Universidad de Viterbo)

    Fernando Rosas(Universidad Nueva de Lisboa)

    Ismael Saz Campos(Universidad de Valencia)Manuel Surez Cortina

    (Universidad de Cantabria)Ramn Villares

    (Universidad de Santiago de Compostela)Pere Yss

    (Universidad Autnoma de Barcelona)

    Edita: Departamento de Humanidades Contemporneas rea de Historia Contempornea Universidad de Alicante Apartado Postal 99 E-03080 Alicante

    Suscripcin: Marcial Pons Librero Departamento de Suscripciones C/ San Sotero, 6 28037 Madrid revistas@marcialpons.es

  • PASADO Y MEMORIARevista de Historia Contempornea, n 3

    El retorno a Europa de los Pases Blticos: de la ruptura con la URSS a la integracin en la Unin Europea y la Alianza Atlntica del siglo

    XXI

  • ndice

    Portada

    Crditos

    El retorno a europa de los Pases Blticos: de la ruptura con la URSS a la integracin en la Unin Europea y la Alianza Atlntica del siglo XXI ................... 5

    La ruptura con la URSS ...................................................... 6

    Las claves de la triple transicin de los pases del antiguo bloque sovitico .................................................... 19

    Transicin y retorno a Europa: los Pases Blticos ....... 26

    La ampliacin comunitaria al Este y las nuevas alianzas estratgicas ....................................................................... 37

    Notas ................................................................................. 46

  • Guillermo . Prez Snchez

    5NDICE

    El retorno a Europa de los Pases Blticos: de la ruptura con la URSS a la integracin en la Unin Europea y la Alianza Atlntica del siglo XXI*

    Guillermo . Prez Snchez

    Entre agosto y septiembre de 1991, los Pases Blticos forzaron su ruptura con la Unin Sovitica, pocos me-ses antes de que sta se desintegrara totalmente. A partir de ese momento, la recuperacin de su independencia y soberana nacional fraguada por primera vez en la poca de entreguerras y frustrada por el pacto germano-sovitico de 1939, as como la consolidacin de la democracia y el Estado de Derecho y la economa social de mercado, fue de la mano de su aspiracin de integracin en la Unin Europea y en la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte. Despus de ms de una dcada de grandes transformaciones, tan-to polticas como socioeconmicas, todo parece indicar que antes de que termine el ao 2004, los tres Pases Blticos

  • El retorno a Europa de los Pases Blticos: de la ruptura con la URSS a la integracin en la Unin Europea y la Alianza

    Atlntica del siglo XXI

    6NDICE

    Lituania, Estonia y Letonia lograrn cumplir con xito con aquellos dos objetivos fundamentales para su futuro en paz, libertad, prosperidad y seguridad en el siglo XXI: el retorno a Europa en el marco de la Unin Europea y su vinculacin a la alianza militar euroatlntica dentro de la OTAN.

    La ruptura con la URSS

    El problema nacional en la antigua Unin Sovitica

    En esencia, el origen del autntico problema nacional so-vitico se remonta al momento de la formacin de la propia URSS, entre 1918 y 1922: con los despojos del Imperio Za-rista, los bolcheviques troquelaron lo que iba a ser el Imperio Sovitico (nota 1). Aunque despus de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo en los crculos izquierdistas y por el re-lumbrn del progreso que pareca percibirse en la Unin Sovitica, la palabra Imperio slo contena sentido peyo-rativo y reaccionario, a mediados de los aos ochenta, ante el paulatino resquebrajamiento del orden de soberana limi-tada impuesto por Mosc en su glacis de la Europa Central y ante las evidentes turbulencias nacionales en el interior del pas de los soviets, una parte de los estudiosos de la realidad sovitica no dudaban en de nir a la URSS como un Impe-rio. Su primer constructor no fue otro que V. I. Lenin, quien

  • Guillermo . Prez Snchez

    7NDICE

    haba cali cado al antiguo Imperio Zarista de crcel de los pueblos y quien, sin embargo, no dud a pesar del primer paso atrs que supuso la aceptacin, en 1918, del tratado de paz de Brest-Litovsk impuesto por el II Reich Alemn en volver a levantarlo y a preservarlo, con la ayuda inestimable del Ejrcito Rojo. Dicha reconstruccin imperial es su cien-temente conocida por todos, por lo que no insistiremos en cmo terminaron formando parte de la URSS algunas de las ms importantes Repblicas soviticas, desde el Bltico (Es-tonia, Letonia y Lituania a partir del pacto secreto germano-sovitico de 1939) al Cucaso, pasando por Ucrania. Como a rmaba Hlne Carrre DEncausse: El Imperio ruso se hundi en 1917 para reencarnarse bajo la forma del Imperio sovitico (nota 2).

    Parece, pues, evidente que el problema nacional no se puede remitir solamente al tiempo de los zares. Incluso el profesor Charles Urjewicz sostiene que en la hora de la perestroika, el panorama que parece ofrecer la Unin Sovitica es el de una enemistad ms grave que antes de la revolucin (nota 3). Sin embargo, y a pesar de la anterior argumentacin, Gorba-chov al radicalizar su plan de reformas, y a modo de conjuro de un gravsimo problema que no quera ver o aceptar repi-ti las mismas ideas de siempre al referirse al estado de la

  • El retorno a Europa de los Pases Blticos: de la ruptura con la URSS a la integracin en la Unin Europea y la Alianza

    Atlntica del siglo XXI

    8NDICE

    Unin: En el panorama de las pugnas naciones, que no han respetado ni siquiera a los pases avanzados del mundo, la URSS representa un ejemplo verdaderamente nico en la historia de la civilizacin humana. stos son los frutos de la poltica de nacionalidad lanzada por Lenin (nota 4).

    El planteamiento de Gorbachov no aguantaba la menor cr-tica y fue refutado en su totalidad por la tesis del profesor Gavrill Popov, entre otros. A rmaba Popov que si bien es cierto que los bolcheviques aceptaron el derecho a la autode-terminacin nacional para lograr la liberacin de los pueblos sojuzgados por la Rusia zarista, no lo es menos que una vez ejercitado, stas lo hicieron para llevar una vida independien-te, al margen del propio Estado sovitico. La solucin que se emple para lograr su retorno al pas de los soviets, una vez preservada la Revolucin de 1917 y desechada su exporta-cin inmediata a otros Estados europeos, fue la va militar de todos conocida. Posteriormente, con Stalin se cerr toda posibilidad de volver al pasado y se emple la represin y la deportacin de pueblos enteros para cumplir con el objetivo de crear el pueblo sovitico, lo que se anunci abiertamen-te en la era Breznev (nota 5). A mediados de los aos ochen-ta, y en un ambiente de glasnost o transparencia informati-va, el problema se hizo pblico y notorio, aunque ya exista:

  • Guillermo . Prez Snchez

    9NDICE

    La perestroika como recalca Popov no ha creado ningn problema o contradiccin aadidos. Ha puesto al descubierto las viejas enfermedades, sacado a la luz las viejas heridas. (nota 6) El hecho cierto es que estos problemas seculares no han podido ser resueltos en el marco de la perestroika; y ello ha sido as entre otras cosas, porque el poder sovitico pre ri ignorarlos, si bien en esta ocasin no pudo impedir que llegaran a la opinin pblica, y una vez aireados demos-traron ser insolubles dentro del marco del Estado sovitico (nota 7).

    El problema nacional: el caso de los pases blticos

    La exacerbacin del problema nacional en la URSS que se ha vivido entre 1986 y 1991 tiene su origen, como hemos comentado, en el nacimiento y consolidacin del Estado So-vitico, y que se explica a travs del llamado efecto nevera que al descongelarse dio lugar a los nuevos movimientos nacionales (nota 8). Segn esta teora, las peculiaridades e identidad nacionales de las Repblicas incorporadas a la URSS manu militari, as como las de las zonas de expansin zarista en el este y centro de Asia, se haban reprimido en aras de la edi cacin del socialismo sovitico. Estos pueblos guardaron las quejas y agravios en la memoria colectiva, y slo al nal de la dictadura comunista, co